España consolida el desembarco de miles de trabajadores marroquíes: afecta a dos sectores estratégicos con escasez laboral en el país
Selección: Marruecos
España y Marruecos han firmado un acuerdo para que las empresas españolas con escasez de mano de obra puedan agilizar la incorporació y contratación de empleados marroquíes, especialmente en sectores como la agricultura o el transporte por carretera. El acuerdo se enmarca dentro de la Orden GECCO 2026, que busca impulsar la segunda fase del proyecto WAFIRA (‘abundancia’ en árabe), el plan para contratar trabajadores extranjeros en España y Francia.
La segunda fase del WAFIRA, que se ejecutará entre 2026 y 2028, cuenta con el apoyo de la Unión Europea y ha sido ampliada a seis países: Marruecos, España, Francia, Portugal, Mauritania y Cabo Verde. Se espera que unos 3.000 trabajadores se incorporen a los mercados laborales de España y Francia en esta segunda fase, que según la web del Gobierno, “refuerza las capacidades institucionales en Marruecos”.
Los trabajadores, que pasan un proceso de selección, reciben una formación en derechos laborales, adaptación cultural y planificación de la reintegración. La primera fase del WAFIRA tuvo lugar entre 2021 y 2025, y dio trabajo a 250 trabajadoras temporeras marroquíes, con el objetivo de mejorar su experiencia laboral y que vuelvan a su países de origen para crear negocios y emprender.
“Los datos avalan el éxito del proyecto que, hasta ahora, ha facilitado a 209 mujeres la formalización de sus negocios, más del 50% de los emprendimientos corresponden al sector agrícola, mientras que el resto se centra en comercio y servicios. El éxito del programa se refleja también en que el 100% de las participantes quiere seguir en la migración circular, incluso tras haber iniciado su propio negocio”, indica el Gobierno.
El Ministerio de Inclusión pone varios ejemplos en su página web: “Aziza Zbirat, de 56 años y madre de tres hijos, ha participado en siete campañas de recolección en España. Con los ingresos obtenidos y el apoyo de Wafira, compró un terreno y construyó un invernadero con riego por energía solar. Su emprendimiento no solo le ha dado estabilidad económica, sino que la ha convertido en un referente de sostenibilidad en su comunidad”.
“Fatima Laanieg, madre de dos hijos, siempre soñó con tener su propia tienda de comestibles. Gracias a la formación y financiamiento de Wafira, convirtió un espacio en su hogar en un negocio de panadería y repostería. Ahora gestiona sus ingresos con autonomía y ha ganado el respeto de su comunidad como empresaria”, señala el Ministerio
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Fuente: AS